¿Cómo evitar ser víctima de fraude en aplicaciones?
Por: Nancy Ordaz
Se han registrado importantes reportes de extorsión y fraudes por medio de aplicaciones móviles, como WhatsApp, o redes sociales, como Facebook, la forma de operar de estas células delictivas es por medio de la suplantación de identidad de servidores públicos, amigos o familiares con el claro objetivo de engañar a las personas para obtener sus datos personales o financieros, incluso, recursos económicos, a cambio de supuestos beneficios.
Ante esta situación debemos estar muy atentos a los mensajes o llamadas que recibimos de números desconocidos a través de los cuales se hagan promesas de plazas laborales, apoyos de programas, donaciones económicas o materiales, o diversos tipos de bienes, a nombre del gobierno estatal y sus dependencias, y que para ello se solicite el envío de información personal; de cuentas, referencias o servicios bancarios, o el depósito de dinero.
Se recomienda establecer palabras clave entre familiares y amigos para confirmar nuestra identidad ante solicitudes de transacciones financieras y cuando se oferta una bolsa de trabajo solicitar siempre domicilio fiscal y no acceder a realizar ningún pago o transferencia electrónica, al respecto, el Gobierno del Estado recuerda que las notificaciones y comunicados oficiales relacionados con las actividades de sus funcionarios y dependencia se hace mediante oficio o correo electrónico institucional, y nunca por medio de aplicaciones móviles o redes sociales. Así como también, las convocatorias a programas de asistencia social se realizan a través de cuentas oficiales de las dependencias gobierno y medios de difusión local.
En caso de cualquier aviso, comunicado, solicitud, invitación o propuesta que se haga llegar por medios no oficiales, se invita a la población a que haga caso omiso para evitar caer en fraudes que afecten su patrimonio o su seguridad, y que reporte los hechos al número 911.
Tu denuncia es importante porque debemos tener presente que en Tlaxcala, la extorsión es un delito que se castiga hasta con ocho años de prisión.


