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Tlaxcala tendrá el primer Observatorio de Violencia Obstétrica Institucional en el país

El Estado de Tlaxcala contará con el primer Observatorio de Violencia Obstétrica institucional del país, a fin de fortalecer la atención digna en unidades de salud públicas y privadas, sostuvo el presidente de la Comisión Estatal de Arbitraje Médico (CEAM), Óscar Xicohtencatl Pérez, quien observó que este fenómeno es poco denunciado formalmente debido a que las usuarias desconocen cómo se manifiesta.

La violencia obstétrica consiste en una transgresión hacia las mujeres que buscan atención durante el embarazo, parto o puerperio; este fenómeno se presenta de forma recurrente en el sistema de salud, principalmente en instituciones públicas, por parte de su personal, mediante acciones u omisiones que las afectan.

La prevalencia de este problema se manifiesta en procedimientos que se siguen practicando, a pesar de no estar debidamente indicados y representar riesgos a la salud, como forzar o agilizar el trabajo de parto a través de la medicalización o las cesáreas innecesarias. A ello se suma el rechazo a las mujeres embarazadas cuando acuden a los hospitales, bajo el argumento de que no hay personal médico que la atienda.

“La violencia obstétrica puede ser violencia emocional o psicológica, o puede ser también violencia física. La violencia psicológica se relaciona con algunas actitudes del personal médico hacia la gente, tratos groseros, maltrato, humillaciones, gritos. Y en la parte física, hay muchas veces que se ejercen procedimientos sin el consentimiento, en este caso, de las mujeres, en proceso de trabajo de parto”, expuso.

Óscar Xicohtencatl mencionó que, de acuerdo con datos de la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de la Relaciones de los Hogares (ENRIDEH) 2021, el 38.5% de las mujeres de 15 a 19 años en Tlaxcala sufrieron violencia obstétrica, por lo que se estima que aproximadamente 32 mil tlaxcaltecas vivieron maltrato en la atención médica obstétrica, siendo la población más vulnerable las mujeres jóvenes de entre 15 y 24 años.

Con este contexto, el Gobierno del Estado ha venido trabajando para revertir tales situaciones, como la presentación de la iniciativa, por parte de la CEAM, en 2023, para que la violencia obstétrica esté prevista en el Código Penal del Estado, y la aplicación de sanciones administrativas para el personal de salud que ejerce algún tipo de violencia obstétrica. Gracias a ello, Tlaxcala es uno de los ocho estados a nivel nacional que contempla este tipo de violencia como un delito en su legislación penal.

El desarrollo del Observatorio de Violencia Obstétrica, que encabeza la CEAM integra el apoyo de diferentes instituciones, como las secretarías de las Mujeres y de Salud en el estado, así como la Comisión Estatal de Bioética, la Comisión de Salud del Congreso del Estado, la Comisión Estatal de Derechos Humanos y la Universidad Autónoma de Tlaxcala.

La próxima semana Tlaxcala será sede de la sesión de las comisiones estatales de la región centro del Consejo Mexicano de Arbitraje Médico, y en tal evento se firmará la conformación del Observatorio institucional, que contribuirá a visibilizar el problema con datos actualizados y diseñar políticas públicas que contribuyan a su atención. En abril, en una reunión nacional en el Estado de Yucatán, la CEAM propondrá aprovechar esta experiencia de Tlaxcala para que se replique en todo el país.

Finalmente, subrayó que se continuará trabajando para que los hospitales estén certificados como libres de violencia, labor en la que el Observatorio institucional será útil para implementar una mejor atención hacia las mujeres y también se impulsará la práctica del parto humanizado en las instituciones de salud.

De esta manera, apuntó, la CEAM busca que la violencia obstétrica deje de normalizarse en el sistema estatal de salud, que disminuya el número de cesáreas practicadas y que se eleve la calidad en la atención en los centros hospitalarios de la entidad en beneficio de las mujeres embarazadas.