“Se te van acabar las lágrimas, lo que no se tiene que acabar es la rabia, esa sed de justicia porque el día que eso se acabe, hasta ahí vas a llegar; y nuestras hijas se merecen justicia”.
Petit comité

La Vergüenza Mata

¡Hola! ¡Nos encontramos de nuevo! Pero si es nuestra primera vez juntas, bienvenida. 

Creo que es la perfecta oportunidad para hablar de la muerte silenciosa, la muerte de los cuerpos y de las oportunidades: el cáncer de mama, pero antes de que el cáncer consuma, lo consume la vergüenza. Lo siguen consumiendo los tabúes sobre explorar nuestros propios cuerpos, el miedo infundado por décadas de no tener ni siquiera el derecho de sabernos nuestras y propias. 

Octubre, mes de la sensibilización del cáncer de mama nos permite hablar de este tema incómodo que es la principal causa de mortalidad por tumor maligno en las mujeres mexicanas. Y es que hasta el 2019, según la Gaceta UNAM morían 12 mujeres al día por este tipo de cáncer, la cifra terrorífica va en aumento. 

La vulnerabilidad de las mujeres respecto de su propio cuerpo es un tema que las conduce al silencio vergonzoso, porque si es un reto auto explorarse, lo es más que te explore un médico desconocido. Y peor aún, que las campañas rosas que buscan “visibilizar la atención primaria” en este tipo de cáncer siempre son confusas, tediosas y románticas tal como lo expresa Ana Porroche Escudero, Doctora en Antropología Social. Porque es crucial aterrizar en la realidad, las mujeres blancas y esbeltas que “te enseñan” a auto explorarte en carteles y comerciales no se parecen a las mujeres que están bajo el yugo de su maridos, suegros y familias patriarcales y comenzando desde ahí, ya tenemos un grave problema: seguimos invisibilizando la realidad, continuamos creyendo que los estereotipos benefician, cuando solamente nos siguen conduciendo al camino de la vergüenza, de no sentirnos incluidas y de creer que la salud es tema de personas que encajan en las publicidades. 

La facilidad de creer que la auto exploración en mujeres que ni siquiera creen que tienen el derecho a conocer sus cuerpos, salvará vidas, es una campaña frívola e insensible, porque si bien la detección temprana del cáncer de mama salva vidas, la vergüenza las seguirá matando. 

Tienes el derecho de conocerte, de auto explorarte, de saberte viva hoy y creerte viva en unos años. Rompamos los tabúes que nos han avergonzado y nos han llevado por el camino del silencio, que esa sea nuestra lucha del mes: pelear por lo que nos han quitado por vergüenza, el derecho a vivir sin cáncer de mama. 

Te abrazo, Mariana Román